24 de Noviembre de 2019 – Solemnidad Cristo Rey del Universo – Ciclo “C”

24 de Noviembre de 2019 – Solemnidad Cristo Rey del Universo – Ciclo “C”
1ª Lectura (Mal 3,19-20a)
Salmo responsorial: 97
2ª Lectura (2Tes 3,7-12)
Texto del Evangelio (Lc 23,35-43): En aquel tiempo, cuando Jesús estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas, diciendo: “A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si El es el Mesías de Dios, el Elegido”. También los soldados se burlaban de Jesús, y acercándose a El, le ofrecían vinagre y le decían:” Si Tú eres el Rey de los Judíos, sálvate a ti mismo”. Había, en efecto, sobre la cruz un letrero en griego, latín y hebreo, que decía: “Este es el Rey de los Judíos”. Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole: “Si Tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros”. Pero el otro le reclamaba, indignado: “¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros justamente recibimos el pago de lo que hicimos. Pero éste ningún mal ha hecho”. Y le decía a Jesús: “Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí”. Jesús le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Palabra del Señor.

Reflexiones: ¿Qué será eso del Reino de Cristo? ¿Existe ya o está por venir? Veamos…
Los reinos de este mundo son temporales por más largos que sean. Son limitados, por más que ocupen grandes territorios.
Pero el Reino de Cristo será distinto. Su reinado será como es Dios: eterno e infinito, sin límite de tiempo ni de espacio. Su reinado nunca se acabará y su reino nunca será destruido.
¿Y cuándo veremos ese Reino? Cuando Cristo lo establezca definitivamente y para siempre al final de los tiempos, en su Segunda Venida en gloria. ¿Exactamente cuándo? Nadie lo sabe, ni se puede predecir el momento exacto. Lo importante es saber que ese reinado yacomenzó. Y si comenzó, tenemos que formar parte de él y así estar bien listos para cuando llegue de manera definitiva.
Lo había dicho Jesús a sus seguidores: “Mi Reino está en medio de vosotros” (Lc. 17, 21). Y es así, pues el Reino de Cristo va permeando paulatinamente en medio de aquéllos que buscan seguir a Jesucristo. Y no sólo entre ésos, sino también dentro de cada uno de los que acogen el mensaje de Cristo.
Si bien Él, como Rey de Cielos y Tierra, establecerá su reinado definitivo al fin del mundo, mientras tanto ese Reino va creciendo cuando los que queremos formar parte de él hacemos la Voluntad de Dios.
Y ¿qué es hacer la Voluntad de Dios? 1º) cumplir los mandamientos; 2º) aceptar lo que Dios permita para nuestra vida; 3º) hacer lo que creemos que Dios nos pide. Cumpliendo esto, Cristo puede reinar dentro de cada uno de nosotros. Y Cristo es verdadero Rey nuestro cuando nosotros hacemos lo que El desea y lo que El nos pide.
Entonces, su Reino en medio del mundo depende de nosotros: depende de cuántos sigamos la Voluntad de Dios para nuestra vida.
Pero queda algo en el aire: “Mi Reino no es de aquí, no es de este mundo” (Jn. 18, 36). Y si el Reino de Cristo no es de este mundo ¿de qué mundo es? Pues del mundo futuro, el que viene después de esta vida en la tierra. Eso lo supo Dimas, el buen ladrón, crucificado al lado de Jesús. (Lc 23, 35-43)
Entonces: el Reino de Cristo, aunque ya comienza a estar dentro de cada uno de los que seguimos la Voluntad de Dios, se establecerá definitivamente con la venida de Jesucristo Rey a la tierra, al final de los tiempos, cuando Cristo venga a establecer los cielos nuevos y la tierra nueva, cuando venza definitivamente todo mal y venza al Maligno. Será un Reino en el que habiten la justicia, la paz y el amor.
Fuente: http://www.homilia.org/

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